Es terrible herir con la verdad, pero que morboso es herir con la mentira. Solo ciertas personas pueden vivir en el mar de sus deseos sin morir, pero eso no significa ser dueño de las profundidades. No se quiere a quien no se entiende, no se quiere a quien no se comprende. En el paraíso de tu propia persona, esta tu fe, tu Dios y tu condena. Vos sos el único dueño de tu cielo y de tu infierno. Sos dios y diablo. Pureza y pecado.